LEONES

Por su vigor y sus hábitos predadores el león se

 ha considerado durante siglos como el

 “rey de la selva”. Todavía sobrevive el mito

 de los poderes sobre naturales del león,

 ya que hay quien cree que comer o llevar

encima partes de un león, puede revivir poderes

 perdidos, curar enfermedades y conseguir

 la inmunidad frente a la muerte. Por suerte,

 son muchos los que se conforman con observar

 y fotografiar a este animal magnífico.     

En otro tiempo, la distribución de los leones

 fue mucho más amplia que la actual.

 Los escritos de Aristóteles comentan la presencia

 de leones en Grecia en fecha tan reciente como

 300 a. C., y los cruzados se encontraban con

 frecuencia a leones en sus viajes por Oriente Medio.

            Como otros miembros de la familia de los félidos,

 el león tiene un cuerpo esbelto, compacto, musculoso

 y con un pecho amplio. Su cabeza es redonda y corta,

 y luce unas prominentes vibrisas. El cráneo está bien

adaptado para dar muerte y devorar a sus presas.

 Visión y oído son de mayor importancia que el sentido

del olfato para localizar las presas. Como en la

 mayoría de los félidos, los leones machos adultos

 son más grandes que las hembras adultas

 (de un 20 a un 35%, incluso un 50% más pesados)

 Ello les procura una notable ventaja en la alimentación,

 donde pueden competir con otros y robar carroña para sí,

 pero en realidad los machos de una manada

 sobreviven casi exclusivamente por las presas

 muertas por las hembras.

            El papel principal del macho en la manada

 consiste en proteger el territorio y a las hembras

 contra los otros machos; su tamaño también

constituye una ventaja en este aspecto.

La espléndida melena del macho confiere el aspecto

 de un gran tamaño sin los inconvenientes de un aumento de peso.

 Las luchas no suelen acabar en guerra por que el más pequeño

 de los dos leones percibe su desventaja  se retira antes

 de empezar. La melena también sirve para protegerse de golpes.

La dieta del león abarca animales que pesan desde

 50 a 500kg, aunque también es capaz de

comer roedores, liebres, etc. Los leones no

participan normalmente en la cacería porque

su melena les da un aspecto demasiado llamativo.

Cuando cazan rodean a la presa. 

 Aunque alcanzan velocidades de 58km/h, algunas

 de sus presas corren a 80km/h, por lo que los

 leones deben  utilizar la astucia para acercarse

 a 30m de su víctima.

La presa suele ser devorada por todos

los miembros del grupo. Cuando varios leones

 comen juntos, o cuando la víctima es pequeña

 las escaramuzas son frecuentes,

 pero son breves y es raro que se produzcan

 heridas graves. Las hembras adultas necesitan

unos 5kg de carne por día y los machos adultos 7kg.

Los leones comparten dominio con otros

 animales carnívoros, cada uno de los cuáles

 puede alimentarse con muchas de las mismas

 especies que son presas de los leones.

Todos ellos cazan animales que pesan

 menos que 100kg, pero solo los leones

 mata con regularidad a presas con peso

 superior a los 250kg. Asimismo los leones

tienden más a matar presas adultas y sanas.  

La madurez sexual puede conseguirse a los

 24-28 meses en cautiverio y a los 36-48

 en libertad, diferencia que puede deberse

 a factores de la nutrición. Las hembras

 son sexualmente receptivas más de una

vez al año, y este periodo les dura de

 2 a 4 días. El intervalo entre ciclos

 es muy irregular y puede variar entre

dos semanas y varios meses.

 La ovulación es inducida por la copulación.

La gestación es corta  para tratarse

 de un mamífero grande:100-119 días.

 En consecuencia los cachorros son muy

 pequeños al nacer y pesan menos del

1% del peso del adulto. La reproducción

 se produce a lo largo del año, aunque

 varias hembras de una manada pueden

parir el mismo mes. Las hembras crían juntas

 a los cachorros y amantan a cualquiera de ellos.

 Los tamaños entre uno o cinco con un promedio

de dos o tres. Los cachorros son destetados

gradualmente y empiezan a comer carne

a los tres meses, si bien siguen amamantándose

 hasta los seis meses en las cuatro mamas

 de la hembra. La mortalidad de lo

 cachorros es alta, ya que un 80% pueden

 parecer antes de los dos años de edad.

Una hembra adulta producirá su siguiente

 camada al producirse los dos años de edad

sus cachorros. Si perece toda la camada,

se apareará poco después de la muerte

 del último cachorro.

La manada del león suele consistir en

 4 a 12 hembras adultas emparentadas, sus crías y

1 a 6 machos adultos. Los leones pasan

la mayor parte de su tiempo en un grupo

 dentro de la manada. Los machos de las

manadas pueden estar emparentados entre sí,

 pero generalmente no lo están con las hembras.

 Los limites territoriales se mantienen mediante

 el rugido, las marcas de orina y las rondas.

Una manda cubrirá una zona entre 20 y 400 Km2,

 según el tamaño de la misma y la cantidad de

 caza disponible. Las grandes manadas pueden

 coincidir con los elementos de las vecinas, aunque

 cada una tiene una zona central para su uso exclusivo.

El tamaño máximo de un territorio depende de

 la capacidad de la manada para defenderlo y por

el punto en el que la conexión social podría llegar a romperse.

Por su escasa o nula capacidad para la captura

 de presas, los cachorros suelen pasar hambre

 su primer año de vida. Las hembras adultas hasta

 llegan a impedir que su progenie se alimente

en periodos de escasez de comida.

 Incluso en momentos de abundancia los

cachorros pueden perecer por inanición si sólo

 se da muerte a animales pequeños,

 debido al predominio de los adultos sobre la presa.

 A los 18 meses los cachorros están suficientemente

 preparados para asegurarse el sustento matando.

Los parentescos de sangre entre leones se

 descubren manteniéndose descubre manteniendo

 un historial de individuos conocidos.

 En el núcleo de una manada de leones hay

 de 4 a 12 hembras emparentadas entre sí

por haber crecido entre descendientes de

 hembras unidas también por vínculos familiares.

 Si una manada persiste durante generaciones

y rebasa su óptimo numérico, las hembras subadultas

 sobrantes son expulsadas.

Sino se han marchado por su cuenta, los machos

  jóvenes subadultos también son expulsados

 a la misma edad y se agrupan con los restantes

 machos que a su lado han crecido. Algunos de ellos

 pueden ser hermanos, parte de la camada de

 la misma leona, pero su parentesco equivale al

 de hermanastros, e incluso es más distante.

 El grupo de machos jóvenes permanece

 unido durante 1 o 2 años y procura asentarse

 como machos sementales de una manada.

 Los machos mantienen el mando sobre una

 manada periodos que oscilan entre los

18 meses y los 10 años, según el grado de

 competición sobre los grupos rivales y el número

 de machos con el que comparten el mando.

Los machos de una manada son buenos compañeros;

  luchan fieramente y en cooperación con otros machos

 forasteros, pero no luchan entre sí por las hembras

 receptivas, sino que llegan a una especie de

“acuerdo entre caballeros” por el primer macho

 que encuentra una hembra encelada suele ser

 aceptado como dominante entre los demás.

Un macho adulto  establecido en una manada suele

 mostrarse amable con las hembras y con los cachorros

 engendrados por él o por sus parientes, pero un

 miembro de un grupo de machos llegados de otro

 lugar se comporta de manera muy diferente:

 es probable que mate al menos a algunos cachorros

de la manada al tomar posesión de ella.

 Esta conducta violenta y esta aparente

 inadaptación resultaban antes desconcertantes,

 ya que no es corriente que los mamíferos maten

 a los jóvenes de su propia especie. Sin embargo,

 con el estudio de la vida de los leones en manadas

 a lo largo de varios años, se ha comprobado que,

 si los machos matan cachorros al instalarse,

 es probable que dejen más descendientes propios.

 El macho no está emparentado con los cachorros

que mata, pero al matarles puede que su madre

 tenga descendientes suyos (al mostrarse receptivas

 de él poco después de la muerte de su último cachorro).

 Por otra parte, los cachorros de este león también

 sobrevivirán mejor sino están cachorros de más

 edad para competir con él. Por eso, matar cachorros

 en estas circunstancias es un acto adaptativo y,

 como otros aspectos de la conducta del león,

constituye una faceta del proceso de selección

 de estirpe en plena acción.

 Bibliografía: Natura. Enciclopedia de los animales.

ERNESTO.